Comercio sin ideologías // Williams Caballero
Cuando hablamos de economía de un Estado – cualquier que esté sea – tiene que tener claro que el comercio no tiene ideologías.
Así como se lee.
El comercio no pude sucumbir ante las pasiones políticas de tal o cual gobernante de éste o aquel país.
Es por ello que observamos a los Estados Unidos de América comercializando con cualquier país no capitalista como en el caso de China (aunque los chinos han crecido mucho y esto pone nervioso el aparataje económico estadounidense).
Lo importante – para cada país – es colocar sus productos en la mayor cantidad de destinos posibles, y, también, adquirir los insumos que necesiten en el más bajo precio posible.
Así de sencillo, una regla básica de comercio.
Ahora, vamos a donde tenemos que llegar, el caso de Venezuela.
El grave error de quienes han ejercido el poder en Venezuela por el último cuarto de siglo es que privilegiaron el tema ideológico sobre el económico.
De allí la retórica incesante del Estado nacional contra las naciones capitalista.
Sin embargo, cuando observamos la lucha entre Caracas y Washington, muchas veces solo fue una pelea de micrófonos, pues Venezuela necesitaba colocar su petróleo en el mercado de EEUU, y éstos necesitaban ese petróleo para satisfacer su demanda nacional.
Vamos ahora a hacer un ejercicio.
Veamos este escenario, partiendo de un hecho verídico.
Iniciemos. Según la Cámara de Comercio e Industria China-Venezuela, la nación asiática se convirtió en el principal socio comercial de Venezuela con unas importaciones que superan los mil 700 millones de dólares.
Se dicen rápido, mil 700 millones de dólares. ¡Na’ pelusa!
Sigamos. Imagínense al Dr. Edmundo González Urrutia ganando la presidencia de la República el 28 de julio. Al asumir el poder ¿echará para atrás esa relación comercial fructífera? La respuesta es: No debería.
No debería, pues, esa relación comercial le está trayendo beneficios al país más allá que Pekín sea la sede de un gobierno comunistas.
Lo lógico, y lo que debería hacer cualquier gobierno, es reforzar y ampliar esa relación, además de expandir ese tipo de acuerdos con otros países como Estados Unidos, Alemania, India u otros.
El comercio de un país se trata en vender productos para que el país crezca y con él su gente.
¡Se tenía que decir y se dijo!

Comentarios
Publicar un comentario