Signos de mejorías // Williams Caballero



Hace unos días el presidente de Asociación Bancaria de Venezuela, Pedro Pacheco, comentó ante los medios de comunicación que la dinámica de los depósitos bancarios en bolívares nominales se ubicó en un 44% en el 2023, cuya proporción se le atribuye a la disminución de la inflación.

Permítanme citarlo a continuación: «Los depósitos crecieron en un 200% y la inflación fue de un 198.9% y eso denota un crecimiento mínimo pero real. Cuando se realiza ese mismo análisis en términos de dólares, resulta que el 2023 los depósitos crecieron respecto al 2022 en un 44%».

Los números no engañan y esta es una realidad, que aunque es muy pequeña sigue siendo un avance para la economía nacional.

Sigamos observando las palabras de Pacheco, quien agregó que «cualquier crecimiento es insignificante con una economía que necesita financiamiento y una capacidad de infraestructura y desarrollo personal que son fundamentales para el crecimiento de la economía del país».

Otra vez el banquero da en el clavo, pues Venezuela necesita trabajar en su inserción en la economía global con el propósito de mejorar la situación interna. Sin duda, ese es el camino.

Y siguió: «en el 2023 el porcentaje de los depósitos bancarios en divisas ha bajado considerablemente y es del 45.7% aproximadamente. El bolívar tiene una mayor presencia frente al dólar».

Este punto es interesante, pues – aquí difiero – no creo que el bolívar gane terreno frente al dólar, sino que la inyección de divisas a la economía ha disminuido.

Recordemos que en los dos años anteriores hubo un exhorbitante flujo de dólares en la economía nacional el cual se reflejó en todos los niveles de la economía.

Ahora bien, aun falta mucho para sanar la economía nacional, pues requerimos que el Estado deje atrás las malas praxis de la expropiación, de la asfixia fiscal y de la intimidación económica.

Necesitamos una economía más abierta, más libre y con mayores oportunidades para pequeños, medianos y grandes productores, pues no debemos seguir como estamos sumergidos en un estatismo que es paralizante.

Debemos abrir al país a la inversión extranjera, dolarizar la economía y dejar atrás los dogmatismos políticos. 

Es hora del pragmatismo económico y tomar las acciones que el país necesita y que la sociedad reclama.

Ya no debemos perder más el tiempo, debemos apretar el acelerador de la economía y aprovechar el momento del cese de las restricciones comerciales internacionales y, ¿por qué no decirlo?, Aprovechar la situación del Medio Oriente que significa una oportunidad comercial para el petróleo venezolano.

¡Se tenía que decir y se dijo!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Plácido Malavé: Ningún candidato de oposición convenció al electorado en Anzoátegui

Líderes de oposición | José Dionisio Solórzano

Acción y Reacción económica (Williams Caballero)