Inflación / por Williams Caballero




Todos hablan de inflación, pero ¿qué es la inflación? Y ¿cómo se origina este fenómeno económico?

Según Milton Friedman la inflación “es siempre, y en cualquier lugar, un fenómeno monetario”.

Es decir, si los precios varían proporcionalmente con la oferta monetaria, esto genera inflación.

Esta relación se sustenta con la identidad de que el valor de las transacciones que se llevan a cabo en una economía es igual a la cantidad de dinero existente en esa economía multiplicado por las veces que ese dinero cambia de manos (entiéndase como la velocidad de circulación del dinero).

Con base en el supuesto de que la velocidad del dinero es relativamente constante, un crecimiento de la oferta monetaria en línea con un crecimiento de la actividad económica implica es­­tabilidad de precios.

Por el contrario, si la oferta monetaria crece más rápidamente que la actividad económica, esto genera presiones al alza en los precios, es decir, inflación.

Ahora, otra teoría la encontramos en la llamada Curva de de Phillips, la cual es una representación gráfica que muestra la relación entre desempleo e inflación.

Esta concepción establece que un aumento del desempleo reduce la inflación y viceversa, la disminución del desempleo se asocia con una mayor inflación.

Es decir, la curva de Phillips pone de manifiesto que no se puede conseguir al mismo tiempo baja inflación y alta tasa de empleo.

¿Por qué? Porque cuanto mayor sea la demanda agregada, mayor será la tensión de los precios, por lo que estos subirán, mientras disminuye el desempleo.

Este indicador sugiere que debe haber cierto nivel de inflación para minimizar el desempleo, ya que una política dirigida exclusivamente hacia la estabilidad de precios puede promover el desempleo.

Volvamos a lo primero, es decir a la Teoría monetarista, y recordemos que establece que el aumento de la cantidad de dinero en circulación por encima de la producción genera un aumento de la demanda de bienes y servicios, ya que el dinero se demanda fundamentalmente para transacciones.

Por otro lado esta Keynes y sus seguidores quienes rechazaban la teoría anterior, afirmando que el dinero no solo se demanda para realizar transacciones, sino también como depósito de valor.

Por tanto, la incidencia de los precios sobre la demanda dependía de la elasticidad de la oferta y de la situación de la economía, de forma que en épocas de recesión los incrementos de la demanda podían ser respondidos con más producción y en épocas de expansión era imposible, generándose inflación.

El problema de esta teoría es que no conseguía explicar la existencia de inflación con desempleo y con el exceso de capacidad productiva de la economía.

En fin, usted puede compartir cualquiera teoría, lo cierto es que la inflación es tener dinero en el bolsillo y no poder comprar nada porque su valor es débil o ficticio, justo lo que vivimos en Venezuela.

Se tenía que decir y se dijo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Plácido Malavé: Ningún candidato de oposición convenció al electorado en Anzoátegui

Líderes de oposición | José Dionisio Solórzano

Acción y Reacción económica (Williams Caballero)