Ideal Educativo / por José Dionisio Solórzano
Además de la crisis económica, también padecemos en Venezuela una profunda crisis moral, social y educativa, y sobre esta última quiero referirme.
A pesar que los candidatos a la Presidencia de la República no abordan este tema, salvo Antonio Ecarri, es menester exponer la necesidad de reformular completamente la dinámica educativa venezolana.
Es triste ver niños y jóvenes que están siendo mal formados en los centros de enseñanza del país.
Además, es injusto ver como docentes preparados y con vocación son maltratados por la crisis, y, además, es preocupante observar algunos “docentes” que no son aptos para impartir clases y a pesar de ello estén ejerciendo a su libre gusto.
Ahora bien, una nueva política educativa en Venezuela debe – en mi criterio – basarse en 5 puntos esenciales:
1-. Adecuar los sueldos y salarios del personal docente del país, promoviendo la profesionalización, los años de experiencia y las horas académicas impartidas.
2-. Darle beneficios sociales y calidad de vida a los profesionales de la enseñanza; generando valor a la profesión de educador.
3-. A la par de las dos anteriores, debemos elevar los requisitos de aquellos que estudien educación; pues, los índices académicos de los bachilleres que quieran estudiar esta carrera deben estar por encima del promedio. Es decir, para enseñar debes primero saber.
4-. Sobre el tema del pensum educativo se debe incorporar varios elementos esenciales como:
4.1-. Enseñanza del inglés y un segundo idioma opcional desde preescolar hasta bachillerato.
4.2-. Impartir una cátedra de valores nacionales (basado en la cultura, historia e identidad nacional).
4.3-. Dar conocimiento de informática, tecnología y robótica (Adaptar la educación a los nuevos tiempos).
5-. Fortalecer estudios en lógica y sociología.
Otro punto que me preocupa es el siguiente.
Es vital hacer que los jóvenes piensen, pues estamos – a nivel mundial – marchando hacia una nueva realidad basada en el “despensamiento”, es decir, la ausencia de la necesidad de pensar.
Ya pareciera que no necesitamos pensar; las tecnologías lo hacen por nosotros. Y ahora más con la llegada de la Inteligencia Artificial; para mí esto es sumamente preocupante.
Al dejar de pensar, el ser humano dejará su característica más importante, su arma para la supervivencia.
Pues, el humano no tiene garras, ni colmillos, si caparazón, ni ninguna otra arma salvo su capacidad de pensar, crear e ingeniarse soluciones.
La historia o mito de la manzana de Isaac Newton cayéndole en la cabeza mientras reposaba bajo un árbol, y de donde nació su teoría de la gravedad, nos deja dos enseñanzas fundamentales:
Primero, la necesidad de tiempo para pensar contemplativamente y, segundo, la necesidad de descubrir, a través de ese pensamiento, las respuestas a miles de preguntas mediante la experiencia.
Es por ello que debemos volver a los tiempos donde el pensar era normal y no una excepción.
Ojalá que Antonio Ecarri siga adelante con su apostolado por la educación, ojalá que las ideas de Benjamín Rausseo sobre la educación (sobre todo la media) no se queden solo en ellos sino sean comprendidas por todos los candidatos.
Ojalá que los aspirantes a la Presidencia de la República, desde Nicolás Maduro hasta María Corina Machado, tengan como su prioridad el tema educativo.
𝑳𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒅𝒂𝒅 𝒔𝒆 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒃𝒆 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒂 𝒕𝒊𝒏𝒕𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒂𝒍𝒎𝒂.

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