El reto de Lilys Osuna / Por José Dionisio Solórzano




“A rey muerto, rey puesto”. Se concretó la crónica de una caída anunciada, parafraseando el título de la novela de Gabriel García Márquez, con el arresto y destitución de Ernesto Paraqueima.

Y ya la cámara municipal de Simón Rodríguez procedió a juramentar a la presidente del legislativo local como alcaldesa encargada de la ciudad, así como lo estipula la ley.

Ahora bien, la señora Lilys Osuna, la nueva alcaldesa, tiene frente a sí el gran reto de darle estabilidad política a una ciudad conmocionada por los sucesos y buscar las forma para reunificar a la sociedad de El Tigre.

La tarea que tiene delante no es nada fácil; la nueva alcaldesa de El Tigre tiene que emprender una gestión de unificación social y tranquilidad política y administrativa. Y, la cosa no será sencilla.

Ernesto Paraqueima sembró muchos vientos y cosechó tempestades, y los coletazos de esas tempestades no han terminado de pasar; pues, los afectos del exalcalde no parecen estar resignándose tan fácilmente.

Lilys Osuna tiene la responsabilidad de buscar un punto medio entre quienes lloran la destitución de Paraqueima y entre quienes brindan por lo que ellos consideran un “feliz acontecimiento”. Dos sectores aparentemente irreconciliables.

La mandataria tigrense debe manejarse entre dos escenarios complicados, es decir, el social y el político.

En el primero, apaciguar la pugnacidad entre los seguidores y los detractores del otrora alcalde; y en el político lograr un acuerdo de gobernabilidad entre cuatro factores en pugna, es decir: El Paraqueimismo y sus aliados, la Mesa de la Unidad Democracia, el Psuv y los partidos de la Alianza Democrática que marcaron distancia con Paraqueima.

Todo un ambiente explosivo y que la alcaldesa Osuna tendrá que manejar con mucho tino, mano zurda e inteligencia para poder gobernar con éxito una ciudad enrarecida y con claros signos de conflictividad latente.

La alcaldesa tendrá una ayuda inmensurable de la figura del diputado José Brito, quien ha sido un compañero fiel en su vida política y personal, y quien buscará hacer de la gestión de la nueva alcaldesa un período exitoso, en los próximos meses que se avecinan.

Además, si el caso de El Tigre sigue llevándose como se establece en el orden jurídico, entonces al cabo de los próximos tres meses deberían materializarse elecciones en la localidad del sur del estado Anzoátegui, para que los ciudadanos elijan a quien debe culminar el actual período de gobierno, esto implica acuerdos políticos y mucho movimiento.

¿Cuál será el destino del gobierno municipal de El Tigre? ¿Seguirán en manos de la Alianza Democrática? ¿Volverá el Psuv con su figura, el exalcalde de Barcelona, Guillermo Martínez? ¿Retornará la MUD? Ahora es que viene lo bueno en la política tigrense.

¡Las cartas están echadas!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Plácido Malavé: Ningún candidato de oposición convenció al electorado en Anzoátegui

Líderes de oposición | José Dionisio Solórzano

Acción y Reacción económica (Williams Caballero)